miércoles, 23 de mayo de 2012

Memorias de una Roomie.

1. Una cosa es que te tomen un suéter "prestado" y lo regresen a su lugar... ¿Pero que se pongan tus calzones y los pongan en su lugar?  For God's Sake! ¡Eso es una aberración! ¡Ya sospechaba que esa rajita de canela no era mía!

2. Hoy que llegué al departamento, mi -Roomie y su novio se estaban bañando juntos... Estaba tan confundida que no sabía si molestarme al respecto, unírmeles y hacer un Threesome... o dar gracias a Dios porque están ahorrando agua. 

3.Mi Roomie se está peleando por teléfono con su novio. Sus discusiones son tooodo un drama. !Para qué chingaos veo la novela de las 7, si tengo mi propio drama en la habitación de al lado! Dan ganas de ir palomitas, y pegar el oído a la puerta para ver en que termina todo. 

4. Ese momento incómodo en que pasas caminando en calzones por el Depa, y no te das cuenta de que tu Roomie está en el Skype charlando con su novio. De haber sabido que eso pasaría, habría cobrado. ¡Diiiigo, se echó un taco de ojo de a grapa! No se vale. 

5.Típico que el cuarto de tu Roomie apesta, y no sabes de donde viene el olor, y andas como loca buscando de donde viene ese chingado olor, y descubres que viene de un cajón del buró, donde tu Roomie escondió una taza llena de vómito. Típico. 

6. Servicio a la comunidad para reportar un Tamal Oaxaqueño que fue visto por última vez en el refrigerador de mi Depa. Vestía una hoja de plátano y como señas particulares, estaba relleno de cerdo pibil. Fue secuestrado el 11 de marzo del 2011. La principal sospechosa es mi Roomie. Para cualquier información: marque al 01-800-TAMAL. 

7. La Mamá Oso sabía que Ricitos de Oro durmió en su cama porque la colcha estaba arrugada. Yo sabía que mi Roomie durmió en mi cama, porque mi edredón estaba embarrado de mocos y manchas de Cheetos Bolita.

8. No hallaba mis aretes... los tenía mi Roomie en su cajón. No hallaba mi camiseta favorita... Mi Roomie la tenía en su cajón. Si no llego a encontrar mi vibrador... recuérdenme mejor comprar uno nuevo. 

9. De los creadores de "Yo no me acabé la Mermelada", "Cuando yo llegué, el baño ya estaba tapado" y "No sabía que estabas dormida", llega para ustedes: "Te juro que no sé por qué hay popó en la regadera". TRUE STORY.

10. Nota mental: Las Roomies son como los hombres: no puedes vivir con ellas, pero tampoco puedes vivir sin ellas... por que si las corres no hay quien te coopere para la renta. Snif! :( 

Espero que en algún momento pueda independizarme. Espero que en algún momento. Espero que. Espero... 


Ella es Melissa... en video.

¡Hola! Soy Melissa. Tal vez me recuerden por aventuras como: "Me gané un viaje a Cancún por disfrazarme de Hippie", "El regreso de la Novia Zombie a la Zombie Walk" y "El Día en que me disfracé del Ángel de la Independencia". Ahora les traigo mi último proyecto: "Quiero ser una chica del Project Pinup", y mi amigo Benjamín me hizo este video para participar. 
La neta, cada que lo veo me cago de lo risa. ¡Gracias Benji!

P.D. Si les gusta ¡dénle "like"!


domingo, 20 de mayo de 2012

¿Cuándo dejo de ser soltera, para convertirme en una solterona?

Esa es la pregunta del millón de dólares. Y es qué no sé ustedes, pero a mis veintitantos años (ya más pegados a los 30 que a los 20), pasé de tener una timeline en Facebook, llena de amigas que ponían fotos de la salida al antro, su último viaje al extranjero y me invitaban a fiestas con amigos de la Universidad, a una timeline llena de amigas que se la pasan poniendo fotos de sus hijos, fotos de la última boda a la que fueron, y que me invitan a fiestas infantiles a celebrar el segundo aniversario de su primogénito. ¿Me perdí de algo? ¿En qué momento la mitad de mis amigas se volvieron amas de casa, y madres que ya no ejercen su profesión "para cuidar a los niños"?

Por eso y muchas cosas más, me surgió la pregunta: ¿Acaso ya soy una SOL-TE-RO-NA? ¿En qué momento pasa uno de ser soltera, a solterona? Y es que cuando la mayoría de tus amigas, ya se casaron, van por el segundo matrimonio, van por el primer hijo, ya tuvieron un hijo, o incluso ya van por el segundo hijo... empieza a surgirte la incógnita. ¿A los 30 eres solterona? ¿A los 35 eres solterona? ¿O la edad no importa, y solo importa si eres la única de tu círculo de amigos que no se ha casado?

Es una pregunta difícil de contestar. Pero desde mi punto de vista, no puedes ser considerada solterona, si realmente es un deseo genuino tuyo, el ser soltera. Puede que tengas novio, o puede que no tengas, puede que tengas un free, ¡o que sé yo!; pero si realmente eres feliz siendo soltera en este momento de tu vida, -independientemente de la edad que tengas-, NO puedes ser considerada una solterona. ¡Al contrario! Si eres soltera, y exitosa, deberías estar orgullosa de serlo. ¡Qué más da si la mitad de las amigas de tu edad, se han casado o se están embarazando!

En mi caso personal, yo estoy a la mitad de mi especialidad en Medicina Interna, apenas empecé a rentar con una amiga un Departamento, llevo apenas 1 año de relación con mi novio, y no tengo ni la más remota intención de casarme pronto. ¡Mucho menos de tener hijos en este momento! Siento que no he vivido y experimentado muchas cosas que me gustaría hacer. Siento que si me caso en este momento, o si tuviera hijos ahora, perdería parte de mis sueños  y metas.Definitivamente, creo en el amor y en el matrimonio, y ¿por qué no?: en algún momento me encantaría ser madre o casarme, pero NO ahora.

En conclusión: creo que pasar de ser soltera a solterona, es más bien cuestión de actitud. Hay mujeres de 25 años que se sienten "quedadas" y solteronas porque no se han casado aún; y otras de más de 30 años que viven felices, alcanzando sus sueños, logrando sus metas profesionales, y no se sienten "quedadas", ni solteronas en lo más mínimo: y ni necesitan casarse, ni tener hijos para sentirse plenas.
Así que, chicas solteras que me leen: háganle caso a Barney Stinson (de "How I met your mother") y cada vez que se enteren que una de sus amigas se va a casar o esta embarazada, dejen de sentirse tristes y empiecen a sentirse más AWESOME! Y recuerden que mujer precavida vale por dos, y si están igual que yo, y no piensan tener hijos en muuucho tiempo, pero sí desean tenerlos "en algún momento", congelen sus óvulos de una vez... ¡jajaja! See ya!



P.D. Lectores del Blog: I'm back! And I'm MORE AWESOME!








sábado, 5 de noviembre de 2011

My Guilty Pleasure

Hay una palabra en inglés: "Guilty Pleasure", que se usa para denominar los "Placeres Culposos", es decir: cosas que te gustan hacer, pero que te da un poco de pena que el resto del mundo lo sepa. Y bueno, hay de placeres culposos, a ¡Pla-ce-res  Cul-po-sos! Porque una cosa es que te guste la música de no sé... digamos, la música de Timbiriche, a que te guste ¡Arjona!, o una cosa es que te guste coleccionar botellas de Vodka vacías, y otra es, que colecciones ¡tangas usadas!... Bueno el caso es que hoy, h-o-y queridos amigos les confesaré mi "Placer Culposo" número 1...
¡Suenen las fanfarrias...! ¡Cha-ca-cha-chaaan!... 

Mi placer culposo número 1 es... ¡DIS-FRA-ZAR-ME! ¡Aaaw! Quizá ya se habían dado cuenta, pero sí... lamentablemente, me gusta, me fascina, me encanta disfrazarme... Y aclaro: ¡No soy Otaku! ¡No soy Cosplayer! ¡No ando por la vida disfrazada! Simplemente, me gusta -cuando hay oportunidad-, disfrazarme.
Esa sensación de poder interpretar en la vida, una persona que no soy... me ex-ci-ta. Tengo pelucas, medias, vestidos, faldas, lentes,... t-o-d-o  lo que se puedan imaginar para disfrazarme de lo que se me ocurra. Planeo mis disfraces con anticipación, cuido todos los detalles, busco los accesorios necesarios, y el día que me disfrazo... no sólo me disfrazo por fuera, sino que me disfrazo por dentro también, y saco mis inhibiciones, me comporto diferente, me vuelvo otra persona.

Hoy me tomé la molestia de reunir fotos de la mayoría de disfraces que he usado en los últimos años...¡y no pensé que fueran tantos! Les voy a presentar uno por uno... A ver que tal:

¡Los Simpsooooons!

¡Rock Star!

50's Rock & Roll Girl

50's Pinup Girl

¡Mesera de Hooters!

Doña Lucha, San Juditas y mi hijo Albertano

¡Vivan los 80's!

¡Hippie! ¡Vivan los 70s!

¡La Novia Zombie!

¡Arabian Nights!

Harley Davidson Girl

Sor Melissa

Ramona Flowers

El Angel de la Independencia

Blanca Nieves

Colegiala, Linda Colegiala...

Tere "La Secretaria"




Y si Adelita se fuera con otro...

¡Hoooola, Enfermera!



Bueno, esas son todas las fotos que les puedo poner de mis disfraces... porque aunque tengo más disfraces... lamento decirles que esos sólo los podrá disfrutar mi novio... a menos que salgan en YouPorn o algo así... y bueno si salen, de perdis debería cobrar regalías ¿no?... digo... ¡nada!

En fin, ya tengo pensado mi próximo disfraz... luego subo la foto, ¡pero siempre acepto nuevas sugerencias!


See ya!


viernes, 21 de octubre de 2011

La Primera Cita

-Amore... ¿Recuerdas nuestra primera cita?- le pregunté a mi novio el otro día. Creo que dentro de su cabeza lo primero que pasó fue: "Fuck! Si no recuerdo exactamente lo que pasó, ¡Aquí va a haber pedo!" Y dicho y hecho, hubo pedo.
Y es que si hay algo que deben de aprender los hombres, es que para las mujeres, ¡las primeras citas, son suuuper importantes! Es allí donde nosotras nos hacemos la primera impresión y la primera idea de como son... y de ahí esa impresión durará toooda la vida (¡así de rencorosas somos!... ¡jstuuup!).

Yo le decía que habíamos ido al Sanborns a tomar café, y luego del café, habíamos ido al cine... y el insistía en que no fue así. Yo me acorbada incluso de lo que yo traía puesto, y de la playera morada que él traía puesta ese día, de lo que ordenamos en el café, de la conversación que tuvimos y la película que habíamos visto... pero él no.
Después de varios esfuerzos mentales, y de que insistí sobre detalles de la cita y le lancé esa mirada que sólo las mujeres sabemos hacer mientras alzamos una ceja y tratamos de cortarle la cabeza con los ojos, logré que se acordara.
En fin, llegué a la conclusión de que la primera cita, debe ser especial y memorable... PARA EL HOMBRE, ya que nosotras (independientemente de como sea la cita) SIEMPRE nos vamos a acordar: y si la relación prospera, y después de 2 años de casados la mujer pregunta "¿Te acuerdas de nuestra primera cita"?, y él contesta: "No"...va a haber ¡pedo!.
Dicen que la explosión de pipas y volcadura del ferrocarril en Cd. Madero, Tamaulipas allá por 1997, fue ocasionado por una respuesta como esta.
Entonces, ¿Qué puedes hacer querido lector para recordar siempre la primera cita?, he aquí unos consejos:

1. Una de las mejores formas para recordar una cita es invitar a la chica en prospecto a un lugar excesivamente bien pinche caro. La impresión de comerse 4 tacos de pastor por 500 pesos y u agua de horchata por 150 pesos, es un trauma que te quedará grabado en la mente por el resto de la vida. 

2. Si eres rico, y te da igual pagar por 4 tacos de pastor 500 o 500 mil pesos, entonces la mejor manera de no olvidar la primera cita, es que lleves a tu chica al Museo de Antropología, y cenen ahí, y durante el postre, rompas un vaso... ceremonial de la Cultura Maya con valor incalculable...

3. La otra opción es que vayan a un restaurante de mariscos, y pidas un Vuelve a la Vida tamaño familiar, siempre y cuando seas alérgico a los mariscos...

4. Otra idea es que su primera cita sea en un partido de fútbol, con camisetas del equipo visitante y asientos en el área de la afición del equipo contrario. Nada más emocionante que terminar una cita con la adrenalina de salir corriendo del estadio para que no les den de madrazos.

5. Cómo último recurso haz la cita donde quieras, pero contrata un director de cortometrajes, para que haga un documental de dos minutos en video con imágenes de todo lo que pasó. Así ese día "fatal" en el que ella te pregunte: "¿Te acuerdas de nuestra primera cita?", simplemente puedas meterte a  YouTube, y recordar todo lo que pasó, o descargar el video a tu celular.

Creo que en mi caso, debí haber contratado al director cortometrajes... o haber exigido ir a comer a un lugar bien pinche caro... ¡jajaja!


sábado, 2 de julio de 2011

¡Bien Pinche Feliz!

¿Pueden oír eso? Soy yo sonriendo. Sip. Estoy sonriendo tan pinche fuerte, que mi sonrisa podría estremecer a todo el universo. Soy tan pinche feliz y mi sonrisa es tan pinche genial que en este momento podría inundar el universo de perros cachorritos llenos de diamantina, y del cielo lloverían chocolates Kisses. ¿Y saben porqué estoy sonriendo? Por que yo era de esas que había perdido la fé en el amor. Tenía cuatro años y medio, sin haber establecido una relación formal con alguien. Sin embargo, en febrero del año pasado, conocí a alguien que me cautivó... Su sonrisa tibia. Sus ojos tiernos. Su sencillez. Todo me encantó de él, desde el momento en que lo vi. Y conforme lo fui tratando, me gustó más y más. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que podía confiar de nuevo en el amor... y después de 10 meses de tratarlo, me convencí de que estaba enamorada, y a pesar de todas las circunstancias, me dí la oportunidad de emprender una relación de noviazgo.
¡Y lo amo! Es la persona a la que le dedico mis pensamientos por la mañana, mis oraciones por la noche, a la que me gusta compartirle mis triunfos, con la que me desahogo cuando tengo problemas, a la que deseo más que a nadie en este mundo, y en la que confío plenamente... ¡Es lo mejor que me ha pasado en toda mi fucking vida!
Soy bien pinche feliz, y me siento plena al lado de él. Quizá por eso estimados lectores, ya no escribo tan seguido en el blog... porque el poco tiempo libre que tengo, creánme... ¡sólo quiero estar con él!
En fin, podría extenderme platicándoles muchas cosas que me han pasado al lado de él a lo largo de 6 meses, pero tendrá que ser en otro momento, porque tengo cosas que hacer... como seguir estremeciendo el universo con mi sonrisa, porque señoras y señores, les reitero: al lado de él, soy bien pinche feliz.

Te amo Jesús (Anvil Higgins).



domingo, 17 de abril de 2011

La tragedia del traje de baño

¿Pueden sentirlo? Empieza a hacer cada vez más calor, y por consiguiente empieza la temporada en que no hay nada mejor que ir a la playa a disfrutar el sol, la arena y el mar... ¿Suena muy bien, no? Sin embargo, año con año, cargo mi propia cruz en silencio, y sufro el calvario que varias mujeres gordibuenas como yo padecen cada semana santa: PONERSE EL TRAJE DE BAÑO.

¡Ooodio usar el traje de baño! Todo lo que mi ropa se encarga de disimular con amor, el traje de baño se encarga de delatarlo sin piedad: mi celulitis, mis várices, mis lonjas, mis brazos de tamalera, mis pompis de tesoro -bien enterradas-, mis estrías, mi flacidez, mi palidez de salamanquesa, en fin...

Y bueno, el via crucis por un traje de baño, no empieza cuando me lo pongo... más bien comienza desde el momento en que decido comprar uno. Quizá cuando veo en los aparadores de las tiendas a los maniquíes con los trajes de baño, enloquezco y entro corriendo a la tienda para arrebatarlo de las manos de quien lo tenga, pero ya que estoy dentro de la tienda, desisto de comprar tooodo lo que me enloqueció al verlo en el aparador. Y es que en mi caso, nuuunca encuentro trajes de baño decentes, para chicas "decentes" (y gordibuenas) como yo.

Puedo encontrar quizá que el top de arriba del traje de baño me quede justo a la medida, pero al ponerme la parte de abajo: o descubro que se mete a cada rato dentro de mi vagina y me lo tengo que estar jale y jale cada 5 segundos, me achatan más las nalgas (que de paso ni tengo), o en su defecto, los elásticos de la parte de abajo del traje de baño (que siempre tienen esa apestosa costumbre de estar bien pinche apretados) me hacen parecer un chorizo mal amarrado.

O puede pasarme lo contrario: quizá encuentro la parte de abajo que tapa justo lo necesario, pero cuando me pruebo el top del traje de baño, una de dos: o hacen que mis bubies luzcan planas y tristes como nalgas de albañil, o me queda todo escotado (porque son trajes de baños de esos de "triangulitos") y hacen que mis bubies quieren salir a cada rato a tomar el sol.

Y bueno, como los trajes de baño de dos piezas tienen esa cualidad de que el top de uno te queda bien cuando lo combinas con el short o bikini de otro traje de baño, casi me he sentido en la necesidad de comprar dos trajes de baño, para poderlos combinar... Háganme el chingao favor. Por eso cuando ya de plano no encuentro un traje de baño de 2 piezas adecuado, he estado muy tentada a probarme trajes de baño de una sola pieza, pero siempre desisto. ¿Por qué? Porque de los trajes de baño de una pieza: el 60% son con corte de abuelita, el 35% tiene estamapado horriiiiiible y el 5% restante me queda muy bien... pero ¡están bien pinche caros!.

Lo peor de todo, es que muchas veces cuando tengo que estarme probando el traje de baño que pienso comprar; NO suficiente con sentirme humillada, acalorada, encerrada, incómoda, mal iluminada y gorda, en la intimidad de un probador de .50 mts x .50 metros cuadrados, me veo en la terrible necesidad de ser humillada por terceros cuando el piiiiiinche espejo del probador se encuentra ¡afuera!.... ¿No es suficiente la humillación que ya viví en la intimidad conmigo misma al ver que parezco tamal mal amarrado? ¿¡De quién es la puta idea de poner el espejo afuera!?

En fin, después de que ya decidí comprar un traje de baño... el calvario continua, ¿Por qué? Porque hay que pasar por el martirio chino de depilarse todo. T-O-D-O. Y es que no hay cosa más fea que ver a una mujer que además de que trae un traje de baño que no le favorece, tiene un animal peludo ahí abajo, piernas de futbolista y axilas de mujer europea.

Y bueno, cuando ya me llegué a poner el traje de baño, y descubro que tengo que estármelo jalando cada 15 minutos de enmedio de las nalgas, y descubro lo fastidioso que estar cuidando que no se me salga una chiche en un descuido, y cuando me la paso rascando cada 10 minutos por la comezón que me provoca haberme depilado un día antes... recurro al Plan B: la opción de la camiseta de "La Corona" encima del traje de baño.

¡Esa sí no te defrauda! Le queda perfecta a todas, cubre lo necesario, no es cara, y ayuda a remendar mi terrible error de haber comprado un traje de baño que al final ni me gustó. Por eso cuando vamos a la playa, vemos a tantas mujeres con la camiseta de "La Corona" puesta. Mujeres que como yo, lamentan haber gastado $800 en un traje de baño nefasto. Mujeres que como yo, no encontraron el traje de baño de sus sueños.

Por eso dicen que es más difícil hallar el traje de baño de tus sueños, que al hombre de tus sueños. Me cae que sí.

En fin. Independientemente de que tengan o no el traje de baño de sus sueños, no hay pretexto para no disfrutar este puente de Semana Santa, y salir a tomar el sol. Vayan luzcan sus gordibuenos cuerpos, y olvídense de los demás. Tal como yo lo hice cuando fui a Los Cabos:


Y si no, si todo falla, recuerden, que siempre queda el plan B:


¡Que tenga feliz puente!